domingo, 24 de enero de 2010

Una noche sin estrellas.


Sentada, cubierta tras sábanas de hilo fino.
Mirando aquella estrella, que sé que también miras tú,
de vez en cuando...
Recostada, sintiendo miles de pequeñas emociones,
sonriendo picaronamente, como tú hacias;
de vez en cuando...
Acordandome de bellos momentos, caricias y risas,
que pudieron ser y nunca llegaron,
nunca...

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